Testimonio Stroong de un Finisher Ironman

Testimonio Stroong de un Finisher Ironman Vegan

Desde el momento en que el triatlón empezó a correr por mis venas tuve claro que un iron man era mi objetivo, y sabía que conseguirlo no sería fácil pero imposible no es una palabra que esté en mi vocabulario.

Tras diez meses de duro entreno en los que también se cruzaron en mi camino dos ultras y varios triatlones, algunos con podio, el 24 de Octubre llegó el gran día, estaba en a punto de dar comienzo el IM Pure226.

Son la nueve menos diez de la mañana, la salida se ha retrasado una hora por problemas en el tramo de bici, empiezo a tener hambre ya que la última Stroong me la comí a las siete y media, pero los nervios no me permiten comer ahora, repaso mentalmente todo lo preparado el día anterior, ya no se puede hacer nada pero me tranquiliza repasarlo y saber que todo está correcto.

Finalmente suena la bocina y nos lanzamos al agua buscando cada uno nuestro lugar dentro de un mar de brazos y pies. La natación es algo que me he preparado a conciencia y no tardo en ponerme en el grupo de cabeza, cosa que me permite poder nadar con cierta comodidad, y coger un buen ritmo. Para asegurarme de que mantengo una velocidad estable durante el tramo de agua siempre utilizo un truquillo que consiste en tararear mentalmente una canción y seguir el ritmo con brazos y pies. Cuando quedan apenas dos boyas para hacer el giro hacía la playa nos topamos con los competidores que disputan la medía distancia, el mar se nos queda pequeño y avanzar se convierte en todo un reto, hacer zigzag en el agua es agotador y te rompe el ritmo totalmente.

Ahora sí, giro en la última boya y a lo lejos se ve el arco inflable sobre la playa, el espacio para nadar es mayor y toca apretar los últimos trescientos metros. Una brazada tras otra y al fin mi mano toca arena, es el momento de ponerse en pie, sacarse las gafas y empezar a quitarse la parte superior del neopreno. La voz del speaker y los gritos de la gente entre los que destacaban los de mi mujer ahora ya se oían a la perfección, piso la alfombra que da fin al tramo de agua en 1h, esto va genial.

Testimonio Stroong Finisher Ironman

Prueba de larga distancia triatlón

En boxes reina un orden anárquico, todos sabemos dónde está nuestra bolsa de bici pero poco nos importa tener que saltar a alguien para llegar hasta ella. Me cambio lo más rápido que puedo y de camino a la bici voy comiendo una de las barritas dulces que había dejado en el bolsillo trasero del maillot y con la que ya soñaba hacía rato. Antes de abandonar la parte del circuito de bici que transcurre por ciudad ya he comido dos barritas más pero esta vez saladas y medio bidón de isostar, soy consciente de que me esperan veintidós quilómetros exigentes antes de llegar al tramo del circuito al que había que dar tres vueltas y quiero llegar con las fuerzas a tope. Los últimos siete quilómetros de esos veintidós han sido de subida y adelanto a un buen número de triatletas, donde vivo existen pocas rutas con poco desnivel y soy un buen escalador. Por fin empezamos el sube y baja moderado, me puedo acoplar y coger una buena media de 40km/h (finalmente realicé los km con una media de 35km/h por las subidas). Ahora puedo comer cómodamente unas barritas de tempeh macerado en tamari que también llevaba, un aporte proteico natural además de tener muy buen sabor, truquillos de vegano jeje. Las horas se acumulan, y los bidones de isostar se amontonan en mi, así que inevitablemente tengo que hacer una parada de un minuto aproximadamente para orinar. Ya llevo ciento veinte quilómetros en la piernas y es ahora cuando realmente me encuentro cómodo, soy diesel y me manejo bien en estas distancias, es en estos momentos cuando la cabeza empieza a traicionar a muchos competidores que comienzan a bajar el ritmo. Tampoco acuso cansancio porque cada treinta minutos como una barrita, voy intercalando salada y dulce, junto con el tempeh para asegurarme de que el alimento no me falte, ya que en estas carreras tiene un papel crucial en tu rendimiento, como todo lo que he ingerido es natural y poco procesado le estoy ahorrando un gran trabajo a mi estómago.

Testimonio Stroong Finisher Ironman

El tramo bici con muy buen ritmo

Tras 5’35h dejo la bici en boxes y, cinco minutos después ya llevo la ropa de running, he pasado por el lavabo y salgo disparado con un bocadillo de pan de molde con embutido vegano en la mano, ya solo me queda enfrentarme a una maratón dividida en tres vueltas (finalmente serán 45km).

Todo marchaba genial, ritmo de carrera 5`05” el km, incluso afronto una de las subidas fuertes del circuito sin aflojar mi ritmo mientras adelanto a gente que camina, cruzo el túnel que marca el giro y sigo como un tiro, pero finalizando la primera vuelta noto que algo va mal, no he podido comer ni beber nada, incluso las Stroong que jamás me han generado un solo problema, no entran, el sobreesfuerzo en las dos disciplinas anteriores me pasa factura y mi ritmo cae en picado. A partir de aquí, el resto de carrera lo correré tirando de cabeza, debo decir que los ánimos que mi mujer, que incluso corre algunos metros conmigo son los que me dan las fuerzas para seguir. Cae la noche y a lo largo de todo el circuito, amigos míos, algunos participantes aún compitiendo y otros como espectadores me insuflan energía, a todos ellos les debo de todo corazón el poder ver al fin las luces de la meta a falta de cuatro quilómetros, es el momento de usar esas últimas fuerzas que reservaba y mi ritmo vuelve a ser de 5’05”, ahora ya solo quedan 500m, la gente se agolpa en las dos últimas curvas. Por fin tras un giro a la izquierda, ahí está, la meta, con una gran alfombra rosa que marca el camino, empiezo a recorrerla buscando con la mirada a mi mujer, una vez localizada y tras dedicarle la carrera, cruzo en 11’44h, deshidratado y con calambres en el estomago pero…I am an IRON MAN.

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Momento de máxima felicidad llegando a meta

Debido a mi condición de vegano llevo una alimentación muy natural y saludable, cosa que hace de las barritas Stroong la mejor elección a la hora de alimentarme durante las carreras.