Siempre me ha gustado correr

Después de 20 años sin hacer ningún tipo de ejercicio me dio por empezar a correr de nuevo a mis 38 años. Durante los siguientes cuatro años, y diferentes carreras por asfalto y montaña, me dio por correr dos maratones por asfalto en 2016. Este 2017 di el salto a la maratón por montaña (Enkarterri extrem trails) para la cual me preparé física y mentalmente. Me quedaba pendiente el tema de la nutrición. Había estado probando diferentes barritas y geles en carreras de menor distancia. Pocas semanas antes de la maratón tuve que comprarme las que ya había probado y más o menos me iban bien a pesar de que como a mucha gente se me cerraba el estómago y no podía meter casi nada solido al cuerpo, todas volvían en la mochila. Fue en internet cuando leí algo sobre una marca que tenía unas barritas naturales y sin ningún tipo de ingredientes raros (Stroong), me puse en contacto con ellos y muy amablemente me explicaron su filosofía y de qué se trataba con lo que hice un pedido de barritas para esta maratón.

El desayuno del día de la maratón fue como lo tenía pensado y prácticamente era mi desayuno habitual casi todos los días, cereales, café y fruta acompañados de las barritas Salted&Crispy. Media hora antes de empezar la carrera me tomé una Maca&Boost.

De inicio en los primeros 5 km tuvimos que subir al monte Eretza y meternos a las piernas 800 metros de desnivel positivo. Al cabo de una hora y media, en el avituallamiento del kilómetro 15, que iba mejor de lo esperado, me tomé unas Sweet&Raw. A partir del kilómetro 20, sufrí antes de lo que esperaba de los calambres que conseguí controlar hasta el kilómetro 25 que estaba en Güeñes. Repuse agua y descansé un poco ya que a partir de aquí venía lo verdaderamente duro. Una primera empinada pendiente hasta casi el km 30 en el que paré de nuevo un rato y me tomé otra Maca&Boost, hubiera sido mejor si me la hubiera tomado en el avituallamiento que había parado 5 kilómetros atrás. A partir de aquí, fue un sube y baja brutal que tiré de las Sweet&Choc hasta que llegué al avituallamiento del kilómetro 35 en Castaños, para acto seguido empezar la subida al temido Apuko con la consiguiente bajada hasta meta.

Al final salieron 46km y 2.900m de desnivel positivo en 8 horas, que ya me dijeron que para estrenarme en la distancia había elegido una de las más duras, pero sobre todo pudiendo comer toda la fruta que quise y sin problemas estomacales.

Una bonita y sufrida experiencia en la distancia que me ha motivado para prepararme y realizar una Ultratrail, la cual, haré sin ninguna duda acompañado de Stroong.

Gracias a Fernando Fernández Blanco por recomendarme la carrera, Oscar Nieto Ormaetxea por organizarla y sobre todo a Lourdes Torres Baumgartner por las recomendaciones para tomar las barritas.

Voy a realizar mi primera maratón y llevo unos meses preparándome con las barritas de Stroong

Para empezar esta crónica comentar que cada vez estoy más convencida y más segura testimonio-miriamcon los productos de Stroong.

Voy a realizar mi primera maratón en noviembre y llevo ya unos meses preparándome para ello. Para las tiradas largas estoy utilizando como complemento en el desayuno las barritas dulces “Sweet & Raw”, que también utilizo durante el entrenamiento. Durante todos estos meses no he tenido ningún problema estomacal, ni ningún otro dolor, ayudándome a aguantar los entrenos sin problemas.

Pero este fin de semana cambié mi desayuno, sustituí mi barrita habitual por una de la competencia que me dio un amigo mío para que la probase, dichas barritas tienen un marketing muy bueno, que es el siguiente:
“Energía Natural concentrada. Los productos son totalmente naturales, realizados con ingredientes orgánicos naturales de las más alta calidad, que están libres de aditivos, edulcorantes artificiales, trans-FET químicos y transgénicos. Gracias a sus ingredientes altamente elegidos y seleccionados no volverás a tener problemas de digestión como seguro alguna vez te ocurrió con otras barritas y gracias a esto y a sus ingredientes tendrás siempre un alto rendimiento al proporcionarte energía gradualmente sin picos de glucosa para que puedas obtener los mejores resultados en tu deporte”.

Pues tomado el desayuno, a las dos horas salí a correr, y por casualidades de la vida o no, en el kilómetro 5 me comenzó un ligero dolor en el costado derecho que no se me pasó hasta el kilómetro 12, y sobre el 15 me tomé media barrita más (sin saber lo que me iba a ocurrir a continuación), de nuevo apareció el dolor en el costado pero esta vez no era un ligero dolor, era bastante intenso que me duró hasta el final, hasta el kilómetro 32. Lo pasé fatal, tuve que reducir drásticamente la intensidad de entrenamiento y casi no puedo ni terminar.
Así que en mi humilde e inexperta opinión esas barritas están vendiendo algo que realmente no es, o que sirven para otros entrenamientos o que a mí por algún motivo no me han sentado bien.

A partir de este momento creo que no voy a ser capaz de probar ningún tipo de barrita más, y menos para entrenar, me quedo con las mías, las de siempre, las que me han acompañado estos meses y las que seguirán conmigo en mis nuevos objetivos.

Miriam Carrasco 

 

Las barritas Stroong me ayudaron a llegar a meta a pesar del poco entreno y la anemia detectada

Lourdes, como gran consumidora de Stroong, quisiera explicar mi experiencia en el Trail Maratón Aneto-Posets, que volví a realizar después de dos años.

Respecto a la primera vez iba poco preparada pero con mucha ilusión y ganas y esta vez la hacía en equipo y el reto iba a ser mucho más ameno.

Pocas semanas antes me hice unos análisis en los que me detectaron anemia y mi estado físico se encontraba bastante cansado y los entrenos se hacían muy duros. Llegó el día de la maratón y temía como me encontraría durante la carrera, ahora ya no había vuelta atrás pero sí tenia conmigo las barritas Stroong que tan bien me habían ido en los entrenos previos más duros y que me ayudaron a aguantar sin problemas. Por ser unas barritas saladas no me dieron ningún problema de sed, al contrario aguanté bastante bien con el líquido que llevaba en el camelback al inicio y más adelante en el segundo refugio de avituallamiento volví a llenar y con eso ya llegué al final sobradamente hidratada.

Aparte en el resto de avituallamientos no necesité coger nada con las barritas tuve más que suficiente, y lo que es más importante me dieron energía y fuerza para terminar hasta el final con buenísimas sensaciones y habiendo disfrutado mucho de la carrera. Ha sido una de las carreras que mejor me he encontrado todo y las inseguridades previas del poco entreno y la anemia detectada y sé que fue por las barritas que me ayudaron a aguantar hasta llegar a meta felizmente.

Muchas gracias por haber creado tal maravilla en alimentación energética, desde que las descubrí y probé he confiado en ellas en todas las competiciones de trail de montaña que he ido haciendo y estoy muy contenta.

Egidia

 

Un reto de alta montaña con Stroong: por picos de 2500 m, sin pájaras y sin geles

Un año más decidimos cerrar la temporada de asfalto con un reto de montaña, la Carros de Foc en dos jornadas. Bueno espera, quizás antes de hablar del reto debería explicaros quiénes somos.

Somos los runcerclats, un grupo de running nacido en las entrañas del club de tenis Cercle Sabadellés aprovechando el maravilloso entorno de media montaña que nos ofrece Bellaterra. Somos una veintena entre los que hay que hacen medias y maratones, triatlones… en definitiva, pruebas en solitario.

Hace un par de años decidimos aparcar durante unos días los cronos, el control de ritmos y los pulsómetros para afrontar un reto colectivo que nos uniera como grupo. Nada mejor para ello que un reto de alta montaña en el que el único objetivo fuera tratar de finalizarlo el mayor número de nosotros.

En julio de 2012 hicimos la travesía dels Cavalls del Vent en dos jornadas. La travesía se desarrolla en unas altitudes de entre 900 metros a 2.510 m. El desnivel total positivo es de aproximadamente unos 5.200 metros y un recorrido total de unos 90 Km. Finalizamos 11 de los 13 que íbamos pero aprendimos muchas cosas a nivel humano y a nivel deportivo/logístico. En este último aspecto nos dimos cuenta que el plan de alimentación no era el adecuado. Confiábamos en reponer fuerzas en los refugios (separados entre sí por duros tramos de 4 horas aprox.) y ante posibles pájaras una batería de geles y barritas de todas las marcas, colores y modalidades.

testimonio-300x225Efectivamente hubieron pájaras que en algún caso fueron casos irrecuperables y abandonaron la prueba.

Las paradas en los refugios nos hicieron perder un tiempo muy valioso. Cada parada eran 30 minutos. Que si una cocacola, que si un bocadillo, que si un gel… y todo multiplicado por 13 personas. Una eternidad.

Aprendida la lección, este año nos planteamos la Carros de Foc en dos jornadas. Este reto era superior al anterior con una distancia de “sólo” 75 kms pero siempre en altitudes próximas a los 2.500 metros (9.000 acumulados) y donde la organización aconseja hacerla en 5 o 7 días. Deambular por picos de 2300 metros requería mejorar técnicamente pero concentrar 5 días en 2 implicaba mejorar nuestra condición física y ganar tiempo al tiempo.

Y aquí entran las famosas barritas saladas de Stroong.

Cada uno de nosotros comenzó con un pack de 12 unidades que se autodosificaba a su criterio. Cada 3-4 horas y mientras seguíamos trotando, abríamos un bolsillo de la mochila y nos zampábamos una barrita. Las paradas en los refugios se limitaron a reponer agua en los camels. Finalizamos nuestro reto 10 de los 12 participantes (bajas por lesión) en 25 horas efectivas de actividad.

¿Pájaras? NI UNA. No hizo falta en ningún momento remontar a nadie. Todo un logro para unos deportistas competitivos como nosotros, donde nadie se quiere quedar atrás y tirar de chute está a la orden del día. Nadie tocó un gel.

Daniel Bladia

 

Stroong en mi 1ª Marcha. La energía que necesitaba con un excelente sabor

Es la primera vez que escribo la crónica de una carrera, debe ser porque es la primera vez que participo no en una carrera, sino en una marcha, eso sí, de 25 kilómetros. La marcha de La Marmota, el 1 de diciembre en Colmenar Viejo. Me gusta andar por la montaña y con mi marido. Hacemos rutas de 18 ó 20 kilómetros, pero sin tiempo máximo, tanto es así que solemos estar 7 u 8 horas andando. Esta vez teníamos un máximo de 6 horas, y eso a mí me preocupaba. Mi marido estaba convencido de que sólo necesitaríamos cinco, pero yo no lo creía así.

Estuve muy ilusionada desde la noche anterior, bebiendo y comiendo lo que yo creía adecuado y preparando la mochila, comida, bebida, calcetines de repuesto. Cuando dieron el pistoletazo de salida empecé a andar despacio, pero el resto de los participantes andaban muy deprisa. Me desesperé un poco, pero yo sabía que no debía ir rápido al principio. Y efectivamente, al cabo de unos veinte minutos éramos nosotros los que adelantábamos a los demás.

A partir de la primera hora empecé a comer y beber con regularidad, primero fueron frutos secos, almendras y avellanas crudas y un par de medios plátanos y, a partir de las dos horas, empecé a comer las barritas de Stroong. Yo ya las había probado en casa y estaban muy ricas, pero nunca andando a esa velocidad. Y me fueron muy bien, las podía morder sin que se deshicieran y se masticaban muy fácilmente. Y, lo mejor para mí, sabían a comida normal. Me fueron proporcionando la energía que necesitaba, en ningún momento se presentó la molesta acidez. Esto es importantísimo para alguien como yo con hernia de hiato.

Disfruté muchísimo, fue muy divertido y muy reconfortante ver cómo puedes hacer cosas que antes las creías imposible. Y terminé, no en seis horas, ni en cinco, como decía mi marido, sino en cuatro horas y siete minutos.

Remedios Calderón Pérez

 

¿Quién no ha llegado a decir y a escuchar aquello de “se me ha cerrado el estomago”?

Stroong, el principio de la solución

oscar

Para empezar esta crónica diré, que a estas alturas de la fiesta, y aunque parezca una paradoja, todavía no sé si me gusta correr de verdad. Lo que sí puedo asegurar, sin temor a equivocarme, y con la experiencia que dan casi 45 años, es que me gusta mucho comer. Esta reflexión viene a cuento de que en las carreras de larga distancia, que son las que me más me gustan, siempre he sido el típico almacén rodante de barritas e isotónico, cargando kilos de comida que al principio te acabas comiendo, pero que, a medida que vas mejorando tu estado físico de carrera a carrera, los acabas paseando por el campo km tras km. Ya en las carreras del último año, de las 7 u 8 barritas que preparaba para cada tramo, más de la mitad llegaban como habían salido. ¿Quién no ha llegado a decir y a escuchar aquello de, “se me ha cerrado el estomago”?

Poco antes de ir a la Madrid-Segovia 2013 descubrí las barritas de Stroong por la prensa del ramo, luego más a fondo en internet y creo que ha sido el principio de la solución.

oscar2-e1384689656329El día de la verdad desayuné cereales y yogurt, varias piezas de fruta, bebí más que otros días, que falta iba a hacer, y ya desde la salida procuré ir comiendo cada hora y media o dos horas aproximadamente, hidratándome como corresponde y regulando las fuerzas.

La verdad, no sé realmente si han causado algún efecto mágico, pero sí es seguro que no me he cansado de las Stroong, que no me han faltado las fuerzas, que al final del día había necesitado menos calorías de lo habitual, y para mí algo muy importante: me permitieron alternar con comida cotidiana (pan, jamón, queso, los macarrones y el arroz de la organización, etc.), algo que las tradicionales barritas dulces me impedían últimamente.

Todos sabemos lo que es a efectos de paladar, permitirse un bocadillito de jamón en medio de una marcha, con todo su sabor… Comer mientras corres nunca será fácil ni agradable, pero al menos el sabor a orégano de las Stroong (que a mí me recuerda mucho a pizza), es una pequeña ayuda. El formato está muy logrado, no se derriten, no pesan y ocupan poco. Hace tiempo ya que no terminaba una carrera con ganas de cenar y creo que es muy buen indicativo, entre otras cosas porque la carrera fue de menos a más y los últimos kms fueron rápidos, lo que no es muy habitual en esta disciplina (eran cuesta abajo…ja, ja, ja). En la meta, ya pasado el sofoco y la euforia, pudimos comprobar cómo el camelbak estaba medio lleno, como en el resto de los avituallamientos, lo que quiere decir que también bebí menos líquido. Teniendo en cuenta que no tuve síntomas de deshidratación, es una buena noticia, porque optimizan la logística de carrera.

Ahora sólo queda probar las de quinoa, porque he podido comprobar lo bien que va este pseudo-cereal, y desear que la nueva tienda virtual de Stroong funcione muy bien, que creo que lo merecen por su preocupación por nuestra alimentación.

Un saludo a todos.

Oscar Marañón

 

Dani Aranda, el hombre de los retos solidarios, está con Stroong

masqueunadieta_reto24hdanielaranda-2Daniel es uno de los pocos corredores de ultra fondo que corren descalzos. Corre sin nada en los pies, simplemente y como mucho, con un poco de vaselina en la planta y el lateral de cada pié. Se extiende la vaselina cada hora y media o dos horas para evitar las rozaduras, sobretodo cuando corre en la cinta, ya que hay una fricción importante y en pocos minutos le saldrían ampollas.

El barefoot, palabra anglosajona que significa correr descalzo, tiene una técnica específica que hay que conocer bien. Dani corre descalzo desde hace aproximadamente dos años y llegó a correr un Ironman descalzo, no solo la carrera, sino también la parte de bici. Con el tiempo ha ido depurando la técnica y también ha ido fortaleciendo la musculatura de los pies y ha fabricado una gruesa capa de piel que le protege de las rozaduras.

En julio de 2014 Dani hizo frente a su gran desafío con aparente facilidad: 24 horas corriendo a ritmo constante y con un mínimo de paradas en una cinta mecánica. Durante este día entero finalizó 151 km y 900 m, a una media de 6,32 km/h del total pero descontando paradas la media real fue de 8 km/h. Este reto increíble que ha conseguido conlleva muchas horas de entrenamiento, esfuerzo y dedicación, así como una gran capacidad de control físico y mental. La estrategia de planificación dietética y ergo nutricional previa al reto ha sido  clave. Pero fue la estrategia implementada durante el reto y el control por pesada de alimentos sólidos y líquidos por hora la que  permitieron a Dani sentirse al cien por cien  a lo largo de toda la carrera y ser clave en este éxito. Al final de las 24 horas había pasado de 64,8 kg a 64,6 kg, solo 200 g de diferencia, todo un éxito para los Dietistas – Nutricionistas implicados.

Dani viene de una disciplina diferente, muy diferente, es un triatleta que corre IronMan. La adaptación al ultra fondo y en concreto a la carrera en cinta descalzo ha sido muy buena, a pesar de venir de una disciplina mixta como es el triatlón. No ha tenido lesiones de importancia y tanto el pié como el resto de esqueleto se ha adaptado bien a la nueva situación.

Su peso es siempre muy estable, y se sitúa entre 63 y 65 kg, con un tejido graso alrededor del 9 – 10% (estimación de Withers y col, y estimación con BIA) con un consumo calórico de 3200kcal/día; una ingesta proteica de 1,8 g/kg de peso/día; y un importante consumo de calorías procedentes de alimentos altos en hidratos de carbono. Mantener la correcta hidratación a través de agua y bebidas isotónicas con electrolitos.

Cuando se valoraron los requerimientos energéticos de Dani por diferentes ecuaciones llegamos al resultado que tendría que consumir entre 14481 y 17415 Kcal a lo largo de las 24 horas, lo que significaba consumir unas 664,5 Kcal/hora. Pero este cálculo teórico no se ajusta a la realidad, con lo que decidimos hacer la media con la ingesta espontanea y aportar unas 250 Kcal/hora.

Bombon11024x1024Uno de los alimentos que consumió fueron las barritas dulces de Stroong. Consumió barritas entre las 20 h y la 1 h de la madrugada. Ya las había probado antes en los entrenamientos y eso facilitó la ingesta. La peculiaridad de estas carreras es el hecho de que el corredor necesita ir cambiando de alimentos cada 3 o 4 horas ya que se acaba generando una cierta aversión momentánea a determinados sabores.

En el test de sabor, textura y digestibilidad que hizo 15 días antes la puntuación fue muy alta. Las barritas dulces resultaban sabrosas, fáciles de masticar y tragar, se digerían bien y aportaban energía de incorporación lenta. No provocaban picos de glucemia que hubieran provocado al corredor sudores fríos, malestar estomacal e incluso mareos.

Para los próximos retos de Dani, Stroong se ha vuelto indispensable. No solo las barritas dulces sino también las saladas. Tendremos en las 24 horas de Can Dragó (Barcelona) una nueva oportunidad para demostrar como las barritas Stroong dotan al corredor de la suficiente energía y concentración de hidratos de carbono.

By Jordi Sarola